
Sinopsis:
Clareece 'Precious' Jones (Gabourey Sidibe) es una adolescente negra y obesa de Harlem cuya madre (Mo’Nique) la maltrata constantemente. No sabe leer ni escribir y, cuando se descubre que está embarazada, es expulsada de la escuela. A pesar de todo, la directora del centro la inscribe en una escuela alternativa para que intente encauzar su vida. Su nueva profesora (Paula Patton) es la primera persona que confía en Precious y la trata con respeto.
Lee Daniels supo llevar a cabo una película mega dramática sin que fuera necesario recurrir a la lagrima fácil. Se trata de un film complicado, que puede despistar por la peculiaridad de su dirección, donde la fantasía, las bromas, y sobre todo la música son, a priori, “un circulo en un cuadrado”.
Lee utiliza distintos formatos de narración audiovisual para según que escenas… el formato a hombro documental para conversaciones con la asistente social, maravillosos planos cenitales en travelling vertical que nos muestran a su protagonista realizando las tareas que su madre le obliga a hacer, y así sumirnos en un secuenciado distinto al que se suele utilizar para mostrar casas pobres y vidas rotas…. Tal vez cambiar las tornas de la narrativa visual y la música, sea el secreto de tal sorprendente resultado.

Gabourey Sidibe esta fantástica, y recomiendo ver la película en versión original porque las interpretaciones son realmente desgarradoras…. Pero si Sibide (Precious) está fantástica, Mo'Nique esta sublime, y es que el Oscar a la mejor actriz de reparto fue para ella, entre otros premios y nominaciones…. Un personaje como el que interpreta no es fácil, a pesar de que los actores siempre prefieren interpretar tiranos por la supuesta “facilidad” de interpretar un papel contrario a lo que son, este papel estaba sujeto con pinzas, entre la línea de lo sobre actuado, y la posibilidad de quedarse a las puertas de lo que requería.
Su director estuvo muy hábil al mostrar una chica obesa sin centrar en ello el problema, sino que eso es tan sólo algo que está ahí, y que se mezcla con las dificultades que ya de por sí tiene en su vida.
Durante la película la lagrima no es fácil, no hay una música que nos lleve a la emoción inmediata…. Su director quiere que los momentos dramáticos estén al desnudo, que la cámara documente más que filme, y que te des cuenta de que esas situaciones ocurren en la realidad y no hay música que suene a su alrededor para acentuarlo…

Tampoco hay personajes de cuento de navidad… los perfiles de los personajes se aferran a sus vidas, que tampoco son fáciles… Destacar también la sutileza con la que descubren la condición sexual de la profesora, que descubre que es lesbiana cuando la aloja en su casa, y que sin darle más de 10 segundos, pasan del tema como lo que es… algo normal a día de hoy.
La escena final de la película, ese encuentro con la asistente, una irreconocible Mariah Carey, que deja escapar tímidas lágrimas en un papel que supo interpretar a la perfección… Pero la descomunal interpretación de Mo'Nique fue sin duda lo que le valió el Oscar, un monologo digno de estudio para futuros actores…. Insisto, hay que verlo en versión original, es la única forma de que se te ponga la piel de gallina con semejante papel.

La vi en su fecha de estreno, en 2009, pero en versión doblada, y no me llamó mucho la atención, hasta ayer, que la revisé en su lengua original, y descubrí una joyita digna de la primera balda en mi videoteca.
Resumieron muy bien la vida de muchos en unas horas, personalmente me impactó.
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