
De unos años a esta parte el cine de animación a dado un salto de gigante, tanto a nivel técnico como argumental, dando pie a un cine mas adulto, complejo y rico que lo que podemos ver en tantas películas de acción real. En La Muvida lo sabemos, y sabemos que vosotros también lo sabéis, así que hemos decidido también hablar de cine de animación.
EL GIGANTE DE HIERRO
Año: 1999
Director: Brad Bird
Basada en el cuento de 1968 de Ted Huges.
Describir este peliculón en pocas líneas es una tarea complicada, es de esas películas que te absorben en una trama que a priori parece sencilla, pero que contiene tantos elementos tan bien mezclados que dan resultado a una fábula para adultos sumamente exquisita y emocionante.
Para mi, el Gigante de hierro es sin duda una película de culto, un cóctel capaz de trasmitir lo mejor de E.T en la relación entre el niño protagonista y el robot, de hacer un homenaje a “La guerra de los mundos” sin caer en lo manido y estereotipado, de sacar la guerra fría, las bombas nucleares y la locura del patriotismo americano de los años 50 y hacerte reír, enternecerte y llorar a la vez. Es una película con un ritmo casi perfecto, una banda sonora que te va arrastrando desde el primer minuto y una dirección con un sentido de la épica bello… el final es la guinda del pastel perfecta, redondo.

Técnicamente es una película muy bien hecha, mezcla animación 2D de toda la vida (por cierto, una animación y diseño de personajes que recuerda a algunas aventuras gráficas del estilo Monkey Island) con animación por ordenador. Así por ejemplo, podemos ver en pantalla un barco y un pescador en animación 2D y el mar, la lluvia, etc animada por ordenador. El caso, es que el resultado es sorprendentemente bueno y hace que la película haya envejecido muy bien visualmente.
No lo dudéis, si queréis saber por qué Brad Bird entro por la puerta grande en Pixar, tenéis que ver esta película.
Adrián Alfaro López.
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