
Jean Claude Van Damme tuvo la oportunidad de trabajar bajo la dirección de un grande del espectáculo, hablo de Roland Emmerich, director de espectaculares películas como: “Independence Day” (1996), “El día de mañana” (2004) o “2012” (2009). Sin ninguna duda “Soldado Universal” es uno de sus mejores films, tratándose de todo un film de entretenimiento repleto de diversión, y una historia que se presta a ello.
SINOPSIS:
Siguiendo un programa altamente secreto, el ejército está trabajando con cadáveres a los que transforma en soldados invencibles. Una pareja de reporteros se aproxima a la base en la que se realiza el experimento y toma fotografías del lugar.
La cuestión es que Van Damme toma vida cual Frankenstein dentro de ese experimento militar, transformándole en una auténtica máquina semi-humana que se enfrentará a todo tipo de misiones casi suicidas.
Dolph Lundgren hace aquí un personaje muy goloso para cualquier actor… el mítico prototipo de villano, un coronel militar obsesionado con la guerra, y con una alta afición a matar gente. Los dos “cyborg” irán acentuando sus sentimientos, desvinculándose de la misión impuesta por el ejército, y dejando aflorar un sentimiento del lado humano que da lugar a un fallo en el proyecto
.Van Damme se humaniza, y Lungren lo hace también, pero a modo de psicópata asesino.
El ejército trata de dar captura a su soldado defectuoso, un Jean Claude divertido, creíble, y que empatiza con el espectador rápidamente gracias a situaciones cómicas que muestran el lado humano y entrañable del personaje.
La actriz Ally Walker da vida a una periodista que acompañará a Van Damme en esta road movie, equilibrando el humor y el drama dentro de la ficción. Un personaje muy parecido a los que interpretaba la actriz Goldie Hawn en sus películas, recordando en este film a “Dos Pájaros a Tiro” (1990) con Mel Gibson.

El humor es un clásico del cine de los 90, con escenas que recuerdan a “Terminator II: el juicio final” (1991) tanto en escenas cómicas como de acción. Además estos dos personajes tienen un punto débil, el calentamiento. Las máquinas se calientan y deben ser recargadas mediante frío, lo que le da mucha miga al guión, y deben encontrar la manera de enfriarse con hielo en plena persecución.
El personaje de Lungren, el temible Andrew Scott, que va haciéndose un collar de orejas humanas con los asesinatos que va cometiendo, es el antagonista más divertido y alocado que recuerdo en mucho tiempo. Un personaje que le viene como anillo al dedo, y que le dio la oportunidad de demostrar que no sólo era un actor de físico, sino que era capaz de interpretar con credibilidad y eficiencia. Aunque de poco le sirvió en su carrera, la verdad.

El film cuenta con momentos tiernos, tal vez no sea trascendental, pero te hace pensar en la vida y la muerte en algunas escenas… sobre todo en un final donde se implican a los padres del personaje de Van Damme, donde la destrucción en una batalla típica final, nos hace plantearnos hasta qué punto podemos proteger a nuestros seres queridos.
Este film cuenta con numerosas entregas posteriores que no han pasado del alquiler de vídeo, no llegan a la altura del trabajo de Emmerich, y no son dignas ni de mención.
En mi opinión, y para mi gusto, esta película es una de las mejores de Roland Emmerich, tal vez porque no se excede en la destrucción, y mucho menos en los efectos especiales. Personajes comedidos dentro de la licencia que da la ficción nos da a la hora de contar este tipo de historias. Recomendable con un buen bowl de palomitas
por Isaac Berrokal
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