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jueves, 13 de agosto de 2015

LA DISTANCIA ES EL OLVIDO

Quentin Tarantino

Me he dado cuenta de que cuando un director tarda demasiado entre película y película, este pierde su encanto, su chispa, y no me refiero a su ingenio, sino que es el propio público el que le olvida inevitablemente.

Hablo de Tarantino. Tardar tres años entre película y película (cuando no más), y en esos tres años vemos infinidad de películas que entierran poco a poco ese encanto que sus trabajos desprenden. Y es que tal vez el propio hecho de hacer escuela sea precisamente el motivo de tal disipación.

Quentin es un genio escribiendo, y tiene un público muy fiel entre los que me encuentro yo mismo. Pero debo reconocer que cuando se mimetiza entre lo común como ocurrió con Malditos Bastardos, la cual, y siempre bajo mi punto de vista, mantiene un guión excepcional pero muy vulgar en la dirección a la que nos tiene acostumbrados, nos hace perder el interés.

malditos-bastardos01

Si Malditos Bastardos la dirigiera Ridley Scott tal vez ni me acercase al cine, pero si es de Tarantino pierdo el culo…y es que Quentin se diferencia por su peculiar sello característico. Si quitamos el sello nos queda tan solo una buena historia contada por no sé que director…

Si añadimos que la última película no me gustó demasiado, a que tardará otros tres años en sacar otra peli, la cosa se desinfla como un globo al sol. DJANGO me gustó, pero no tiene la suficiente fuerza como para mantener mi expectación a flor de piel tanto tiempo.

Otra de las cosas que ha perdido este director, es la gracia de escoger viejas glorias y relanzarlas al estrellato, pues ver a los grandes me aburre bastante, y si ahora aparecen en sus pelis, la cosa se va transformando en cine convencional.

django-unchained-1

Está es una declaración de decepción, aunque es como con Shyamalan, no perdemos la fe a pesar de sus errores.

Aprovechando estas líneas dejo el nuevo tráiler de THE HATEFUL EIGHT, del cual no puedo opinar nada aun.

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1 comentario:

  1. Hacer una película cuesta tanto dinero como el que ganaría cualquier mortal trabajando durante 20 o 30 vidas, y tres años entre película y película es todo un lujo. Las películas "normales" cuestan mas dinero del que verá un mortal en una o dos vidas trabajando cada día. Hacer cine a ese nivel es un privilegio al que muy pocos oficios en el mundo se puedan comparar, ya que vives realmente la vida. En esos tres años, Tarantino viaja, come, bebe, duerme, se acuesta con sus musas y se ríe del existir, y aquí hablo con conocimiento de causa a un nivel mas modesto... Todo esto le ocurre mientras los que hablan de él, trabajan por nada. Mis respetos y admiración a este maestro del cine y que se siga riendo de la vida ... PD El cine es imperecedero e inmortal, hoy vemos películas de Hitchcock ... Lo mismo ocurrirá con la obra de Tarantino. Que mas da lo que tarde ...

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