

Poco puedo aportar sobre la temática en la que se ambienta esta película, pues de Marte sé más bien nada… Normalmente en la crítica incluyes algunos fallos que en tu opinión han podido pasar desapercibidos por el director, aunque esto es siempre poco probable, pues hay un equipo bastante considerable como para que a alguien se le pasé tu apreciación al primer visionado.
Ridley Scott nos presenta una película de ciencia ficción con un guión de Drew Goddard (Novela: Andy Weir) y un elenco de actores realmente estupendo. Matt Damon está espléndido dando vida a un desafortunado astronauta que queda abandonado en Marte, nada más y nada menos.
Para quienes estén puestos en el tema de planetas, astrología y astrofísica, tal vez tengan muchas opiniones que dar en cuanto a fallos de este tipo… para quienes no tenemos ni idea, sólo podemos aportar humildes deducciones que seguramente tengan explicación.
Antes de nada esta es la sinopsis.
Durante una misión tripulada a Marte, el astronauta Mark Watney es dado por muerto tras una terrible tormenta y abandonado por la tripulación, que pone rumbo de vuelta a la Tierra. Pero Watney ha sobrevivido y se encuentra atrapado y solo en el hostil planeta rojo. Con suministros escasos, deberá recurrir a su ingenio y a su instinto de supervivencia para encontrar la manera de comunicar a la Tierra que sigue vivo.

Parece que nos encontramos ante un “Naufrago” (Robert Zemeckis – 2000) pero en Marte. Y no es para menos, porque todo se concentra en el ingenio de el superviviente por aguantar hasta su rescate.
El film tiene un enfoque más cómico que dramático, con un personaje que a mi gusto, peca de cachondo. En muchas ocasiones, durante las casi dos horas y media que dura, me retrotrae al cine de los noventa, con un alto contenido en humor al más puro estilo Will Smith en “Independence Day” (1996). Todo a ritmo de exitosos temas ochenteros con la excusa de ser la única música que hay en el ordenador de uno de los exploradores, y que a pesar de ser odiada por el náufrago, es lo mejor que puede escuchar ante su desoladora estancia.
Se echa de menos un poco de dramatismo, el humor como contra punto está muy bien, pero siempre como contra punto en una situación que produce locura, ansiedad y desasosiego a cualquier ser humano.

La cinta tiene un buen ritmo, consta de “episodios” muy interesantes, pero hay pocos problemas que resolver, o al menos los problemas que existen son resueltos con demasiada fluidez y sin apenas errores. Esto extermina el realismo y nos hace presagiar que todo va a ir muy bien.
Durante la aventura del explorador abandonado, se ve obligado a alimentarse exclusivamente de patatas, pues es lo que consigue cultivar en su huerto improvisado (tal vez lo más destacable del guión). Era de esperar que en algún momento nos enseñasen a Matt delgadito... anoréxico ante la falta de calorías… y lo hacen, pero de la manera más cutre que podáis imaginar. Saliendo de la ducha con una toalla en la cabeza sin mostrar su rostro, secándose el pelo, y caminando de espaldas a la cámara… Y podemos deducir que no se trata de él… porque el doble no tiene ni por asomo la constitución de Matt… incluso nos parece más alto, con los brazos y las manos más largas… un recurso de cine de serie B que no esperábamos encontrar en una súper producción de Hollywood. Hasta Zemckis le dio unos meses a Tom Hanks para que le diera tiempo a adelgazar en “Náufrago”, en ese tiempo realizó “Lo que la verdad esconde” (What Lies Beneath – 2000), para ir haciendo algo.

Tal vez hubiera estado bien más planos de ese astronauta sin camiseta cuando cava el huerto, para darnos la sensación de que el tiempo pasa, y que comer sólo patatas cocidas, adelgaza.. esa es una de las cosas que no me convencen de la película.
Dos horas y media es mucho tiempo, y sin embargo el desenlace final se ejecuta en un suspiro. La tensión generada durante una hora para alcanzar el final no está equilibrada con el rescate, que se realiza con bastante facilidad a pesar de los inconvenientes que surgen.
En mi opinión sobraba más estancia en Marte, y faltan más minutos de rescate para incrementar el suspense y la tensión, y compensar la espera. También hay pocos minutos de reencuentro con sus compañeros, teniendo en cuenta que han arriesgado sus vidas para rescatarle, esos 5 minutos se hacen escasos. La elipsis que hay entre el rescate y cuando observamos a Damon en la tierra, se hace agradable. El cambio del planeta rojo a nuestro planeta verde, anunciado con un estupendo paisaje de árboles frondosos, alivia la vista.

También se agradece saber un poco de la vida de los astronautas de la misión, y en pocos minutos podemos observar cómo cada uno está de nuevo en su sitio, a salvo.. con sus parejas, con sus hijos… etc. También sorprende que el protagonista no tenga mujer e hijos como acostumbramos a ver normalmente en las películas de este estilo… sorprende, y se agradece. Pues las escenitas donde el astronauta toca la pantalla intentando acariciar la mano de su hijo bebé, han pasado ya al recuerdo lacrimoso y rancio de los 90.
En definitiva, la película está muy bien. Entretenida y con un ritmo bastante rápido. Tal vez bañada en demasiado humor, y con un personaje poco creíble en una situación tan extrema.
Pero ésta es sólo mi opinión, juzguen ustedes.
Por Isaac Berrokal
El humor histérico le aporta dramatismo. No sólo me gusto, si no también me convenció.
ResponderEliminar