
El cine español se escurre cada vez más hacia el pozo de la comedia chorra, porque aunque parezca que el espectador es progre, realmente sigue siendo igual de conservador.
Parece que pasó un siglo desde las películas de José Luis López Vázquez, o Fernando Esteso y Andrés Pajares…. Esas películas setenteras etiquetadas como “el destape”, fruto de la represión y censura sufrida en la dictadura de Franco… de pronto queríamos ser como los franceses, ¡ver tetas y culos!, eso sí, sin necesidad de complicadas tramas ni trasfondos de ningún tipo… a enseñar carne sin más.
Esas películas generaban pasta gansa, el espectador español quería cachondeo y tías en pelotas, a poder ser suecas…. y eso es todo. Un cine machista y sincero… así eran las cosas en aquella época.

A día de hoy se ha jugado con todo tipo de género, pero no ha funcionando tan bien como la comedia… y la comedia cuanto más déficit de calidad tenga, mejor funciona en la taquilla española. Esto está comprobado, los guiones son de medio pelo, con personajes que se repiten una y otra vez hasta la saciedad, y son interpretados una y otra vez por los mismos actores de siempre…. La gente se queja de esto, pero sin embargo van a verlas al cine…
Los actores españoles quieren carne fresca, personajes distintos y sumirse en el drama, pero el drama español, señores, no vende una mierda en nuestro país. Así pues las series, las pelis, e incluso el teatro suele ser comedia, y como digo, comedia de medio pelo, con chistes y sketches rancios pasados de rosca, una comedia con tintes progres pero construida en su totalidad desde el cine que se consumía a finales de los 70, principio de los 80…. Es como ver al humorista Arévalo hacer un monologo de tartajas, gangosos y cojos, y criticarle por ello, para que después que haga lo mismo Dani Rovira o Carmen Machi y se partan la caja con ellos (no digo que lo hayan hecho, es sólo un ejemplo de absurdez)… mismo perro, distinto collar.

También afecta al mundo del cortometraje, donde a día de hoy se estila el cine de humor “progre”, historias cotidianas contemporáneas con personajes juveniles, música simpática de biblioteca, y argumentos relacionados siempre con acontecimientos que muestren cercanía al espectador… como los monólogos… cuanto más se identifique el publico, mayor éxito.
Quienes tienen la intención de contar otro tipo de historias lo llevan bastante jodido… Si se trata de cortos tienen la opción de poder enviar su trabajo a otro tipo de festivales, aunque esto reduzca el número de selecciones… pero quien quiere hacer un largometraje, mejor que se lo piense dos veces…

Lamentablemente la mentalidad española en un alto porcentaje (el porcentaje que paga la taquilla) es bastante conservador, y prefiere el gag humorístico fácil, que tramas cinematográficas decentes… series como “Vaya Semanita”, “Agitación más IVA”, etc… fueron detonantes de este tipo de moda que nos ha llevado al encasillamiento absoluto. Y que ni copias de formatos cómicos americanos han conseguido calar tanto como este tipo de chistes rápidos que salen baratos y rentables a los cuatro productores de turno.
En fin….siempre nos quedará parís…
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