
En 2010 Albert Hughes y Allen Hughes (Los hermanos Huges) mostraban al mundo “El Libro de Eli”, una especie de Mad Max donde un libro sería quien daría el máximo poder a un estupendo Gary Oldman que sobrepasaba con creces la interpretación paupérrima de un Denzel Washington inexpresivo y bastante desangelizado.
De nuevo, y ya a unas alturas considerables del nuevo milenio, Hollywood vuelve a tropezar con la misma piedra, el poco realismo del film… donde gente que no tiene ni para lavarse sigue maquillada y bien depilada, con una tez suave e impecable que Mila Kunis dejaba ver en esta descuidada cinta post apocalíptica. Por no hablar de la supervivencia de alguien que recibe un tiro a bocajarro en la tripa, y aguanta meses con vida.

Nos alegraba ver a Tom Waits haciendo un guiño como “ingeniero chapuzas” del pueblo, y como he dicho antes, la maravillosa interpretación de Oldman, que como villano no tiene precio. Pero todo lo demás es agua estancada… una fotografía insulsa simulando un Sol descomunal, y una alusión al western mal llevado, sin tensión y con muy poca originalidad.
La trama principal, donde la Biblia es de nuevo la única arma que puede llevar al ser humano a ser esclavizado y esclavizar, es una crítica estupenda, pero como buenos americanos, no critican la religión, sino que la alaban tal vez por no cabrear a los ciudadanos yanquis… en cualquier caso, Eli debe llevar el libro a un lugar donde se sepa que hacer con él… vamos, visto desde la perspectiva de muchos, a joder de nuevo el planeta con el cuento.

Vestuarios de medio pelo (sin comentarios para la vestimenta de Denzel… parece Ned Flanders en un capítulo de Halloween), atrezzo sin tratar y un verdadero despropósito en cuanto a la producción artística en general… ni el conejito que sacan de la chistera para el desenlace es capaz de compensar semejante desgana de película.
De lo peor de Denzel Washington, y otra obra menor de los hermanos Huges.

No hay comentarios:
Publicar un comentario