

Teniendo en cuenta la larga trayectoria de Renny Harlin, no pude dejar pasar esta película de terror, y todo esto teniendo en cuenta que el temita “grabaciones encontradas” ya está algo desfasado… pero la curiosidad por ver algo distinto de un director que ha tenido tantos éxitos en Hollywood acaparó toda mi atención.
SINOPSIS:
En 1959, en Dyatlov Pass, fueron encontrados desnudos y mutilados los cadáveres de nueve esquiadores. Muchos años después, un grupo de estudiantes se traslada al escenario de los hechos para investigar esas extrañas e inexplicables muertes. Lo que les sucederá alcanza mucho más allá de la más aterradora imaginación...

El auténtico aliciente para mí es saber que los hechos de 1959 son reales, y que a día de hoy nada se sabe de lo que pudo suceder.
El filme comienza con el mítico grupo de amigos que se deciden por hacer un reportaje sobre lo que ocurrió en aquella montaña. Durante esos minutos todo es bastante rutinario y aburrido, pero una vez puestos en marcha la cosa cambia y parece tomar un rumbo entretenido, y más si tenemos en cuenta que los hechos son reales, la historia real de la que hablan los protas del filme.
A medida que se van sucediendo los acontecimientos, descubrimos una especie de “El Proyecto de la Bruja de Blair” bastante fiel, con los mismos problemas de desconfianza entre ellos, las mismas paranoias, y en vez de descubrir palitos atados alrededor de las tiendas de campaña, descubren huellas de pies gigantes, pero con el mismo rollo paranoide, por lo que el interés, en vez de crecer, disminuye al ser consciente de que lo que sucede ya está visto.

Todo va tornándose a peor, cuando el giro más interesante es simplemente una repetición de lo que pasó a los excursionistas de los que, los protagonistas, pretenden hacer el reportaje, y todo se va al traste cuando el guionista mete a la pandilla superviviente en un búnker, donde pasamos de ver una película, a ver un videojuego de los malos….con “gráficos” deleznables que te sacan por completo de la cinta y te hacen levantarte al baño con la esperanza de que el desenlace cuente con unos 20 minutos, y poder quitarte 5 entre que vas y vienes.
Realmente la ida de cabeza de Vikram Weet, su guionista, es para que alguien le diga que se dedique a otra cosa, y la deplorable poca habilidad para llevar a cabo las escenas del “videojuego” por parte de Renny, es para que le den la jubilación anticipada… No había visto unas secuencias tan mal rodadas y con tan malos efectos en mi vida, dignos del más amateur de los directores.
La película lejos del miedo, da sopor y aburrimiento garantizado. Una obra pésima y olvidable.
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